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Este DLC contiene un cazador, dos diseños de armas y un diseño consumible:

Caminante de la encrucijada
Entrenado en las artes del vudú desde pequeño, Jeremiah Scruggs creció inquieto y con ansias de éxito. Utilizando prestidigitación y trucos de fiesta como artista, ocultó sus verdaderos conocimientos e intenciones.
El llamado de Carrión
Buitres y carroñeros descienden al oír este Rival 78. Se dice que siguen el brillo de su cañón desde más allá del velo. El festín de unos es la tumba de otros.
Relleno de tumba
Esta pistola de cadena de conversión hace honor a su nombre, otorgando alas de ángel a muchos objetivos al lanzarlos a sus tumbas. Su cañón plateado brilla incluso en los entornos más oscuros, ofreciendo un atisbo de la luz del más allá.
Sabor de medianoche
No hay nada como el polvo de tumba para purificar incluso el veneno más potente. El Caminante de la Encrucijada aprovechó el poder que se encuentra en la puerta entre este mundo y el siguiente para ofrecer esta Inyección Antídoto, aunque solo la comparte a regañadientes con aquellos en quienes más confía.
El huérfano Jeremiah Scruggs creció bajo la tutela de uno de los houngans más poderosos de Luisiana, y con el paso de los años aprendió de él los ritos más profundos del vudú. De adulto, ya estaba imbuido del conocimiento ancestral que le había transmitido su mentor, pero en lugar de seguir esos pasos tradicionales, decidió enriquecerse. Renunciando a su formación, se lanzó por su cuenta y aprendió a jugar a las cartas y a la prestidigitación para complementar su verdadero conocimiento.
Durante años, vagó, alternando papeles de tahúr, adivino y pistolero según fuera necesario para sobrevivir. Destacó en todos, y sus manos ágiles y su mirada penetrante le daban ventaja en prácticamente cualquier situación.
Cansado de viajar solo, finalmente se unió a una serie de ferias ambulantes. Sin embargo, todas eran demasiado pequeñas para sus ambiciones, y rápidamente las superó hasta que, finalmente, el Circo Asesino se cruzó en su camino. Se unió a ellos y, cuando la HelioPiedra intentó abrazarlo, simplemente rió. Su espectáculo combina poderes genuinos con trucos y acrobacias propias de un mago de escenario común, pero también realiza funciones más íntimas y privadas en las que afirma hablar con espíritus e incluso invocar a los muertos.
Todo por un precio módico, por supuesto.
Pero últimamente, Scruggs ha percibido un cambio en el ambiente del Circo. Soplan nuevos vientos, se avecinan problemas, y quizá sea hora de que separe su destino del del Circo. Y lo que las artes místicas no pueden hacer por él, sus armas, siempre listas para usar, sí pueden.